Artista: Paula López Técnica: Mixta sobre tela Medidas: 120 x 60 cm
Con una estética monocroma y una poética surrealista, esta obra de Paula López transforma lo cotidiano en una criatura onírica. Una tetera negra, desproporcionada y antropomórfica, se erige sobre patas delgadas con garras, mientras un hilo de vapor se funde con una estructura arbórea que se ramifica en el cielo como si fuera parte de su conciencia.
La figura, extraña y encantadora, se convierte en un símbolo de transformación y dualidad: lo funcional deviene orgánico, lo doméstico se vuelve fantástico. La obra invita a detenerse en los detalles: la bolsita de té, las texturas líquidas, las burbujas suspendidas, que acentúan la atmósfera suspendida y onírica.
López propone aquí una metáfora visual sobre la fragilidad, la extrañeza y la conexión entre los objetos y lo vivo, en un lenguaje plástico donde el humor y el absurdo dialogan con la poesía visual.
