Manuel Reyes – (200 x 100 cm)
Técnica mixta sobre tela
En esta poderosa obra del artista oaxaqueño Manuel Reyes, la calma y lo salvaje coexisten en una escena profundamente evocadora. Un niño yace plácidamente sobre el lomo de un cocodrilo, en un gesto de confianza y armonía inusual, casi onírica. A un costado, una humilde casa de palma y la vegetación exuberante completan la atmósfera, anclando la escena en un entorno rural que evoca las tierras del sur de México.
La pieza, de gran formato (200 x 100 cm), está realizada en técnica mixta sobre tela, caracterizada por las capas de texturas y colores terrosos que definen el lenguaje visual de Reyes. La obra invita a reflexionar sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza, la inocencia, el peligro latente, y la posibilidad de coexistencia.
Una imagen que trasciende lo literal, esta pintura se convierte en un símbolo de equilibrio emocional, espiritual y ecológico.
